Sujeta los dos extremos de la punta de corte con alambre de acero, utilizando una longitud de 2 a 4 veces el diámetro. Ata tres veces la cuerda de cáñamo y cuatro veces la cuerda de acero, espaciadas uniformemente, y trenza el corte.
Corte mecánico: Mantenga la herramienta en posición vertical al aplicar fuerza para evitar rebabas. Corte térmico (solo para cuerdas gruesas): Después del corte por gas/arco, suelde los extremos por puntos para evitar que se suelten los hilos.
Sujételo con alambre de acero para evitar que se afloje. Las cuerdas que soportan cargas importantes deben someterse a pruebas de partículas magnéticas.
Está prohibido cortar con llama cables de acero muy delgados (ya que las altas temperaturas reducen significativamente su resistencia a la tracción). Corte el cable directamente sin atarlo (esto inevitablemente provocará que se afloje por completo).
En el caso de cables de acero multifilares (por ejemplo, 35(W)×7), es necesario soldar los extremos después del corte para evitar que los hilos exteriores se aflojen.